Oliva

Oliva

El último pueblo por el sur de la provincia de Valencia siguiendo la línea de la costa, y vecino de la localidad de Dénia, comparte atractivos turísticos como sus playas de arena fina junto con un pasado esplendoroso. Cuna de los Centelles, contaba con un magnífico palacio de esta familia, hoy, desgraciadamente, desaparecido (del que todavía se conserva una torre, visitable, que fue restaurada en 1999), que, sin embargo, es uno de los más bien documentados de la Comunitat: en 2010 se recuperaron los planos del edificio que hicieron un siglo antes arquitectos daneses, cuando todavía se encontraba en pie, junto con numerosas fotografías y otros documentos descriptivos.

Al encontrarse en la frontera entre Alicante y Valencia (y entre la Costa del Azahar y la Costa Blanca), comparte tradiciones y fiestas propias de las dos provincias: por ejemplo, se celebran las fallas, pero también los Moros y Cristianos, que tienen lugar durante el verano y añaden elementos mediterráneos como un espectacular desembarco moro en plena madrugada.

Entre sus peculiaridades gastrónomicas, con elementos comunes a los de su comarca, la Safor (con platos como los pebres farcits, pimientos rellenos, o las coques escaldades, cocas escaldadas o de maíz), destaca el puchero, por el que pugnan los festeros en competiciones por lograr el de mejor sabor y del que es tradicional coger un poco de caldo de cocción y mezclarlo con cazalla (anís seco), que se toma en forma de chupito.